lunes, 24 de noviembre de 2008
Sanchez Cerén como centro de la tormenta
sábado, 22 de noviembre de 2008
Los candidatos debe de ser responsables al lanzar acusaciones
Ayer se hizo públicas nuevas "denuncias" del candidato del FMLN, Mauricio Funes, acusando a periodistas y columnistas de trabajar en un organismo paralelo la OIE y disque dedicados a la campaña sucia en su contra.viernes, 21 de noviembre de 2008
Mario Orellana no solo nunca irá a prisión, sino que saldrá con los bolsillos llenos
El primer comentario que escribí en este blog cuando lo creé en agosto de 2007 fue exponiendo lo que pensaba sobre uno de los más descarados, nauseabundos y nefastos corruptos de este país: Mario Orellana, el ex gerente general de ANDA durante la administración de Carlos Perla. (Foto LPG)
ciones como simples "sugerencias" y ahí sigue libre, tan libre que hasta la oportunidad de visitar centros comerciales ha tenido. LINK
- “Orellana tiene más involucramiento que Carlos Perla”
- Mario Orellana rinde nueva declaración en caso ANDA
- Continúa juicio contra ex gerente de ANDA
- Ex gerente de ANDA en juicio por corrupción en la autónoma
- Rechazan confesión de Mario Orellana
- Tribunal emplaza a fiscal Safie
jueves, 20 de noviembre de 2008
19 procesos electorales transitados en 25 años y sin fraude alguno

Me resulta de suma preocupación que en el país se estén haciendo llamados a "evitar el fraude" o que adelantan que en las próximas elecciones pueda ocurrir "fraude electoral"; más parece que quienes están hablando de fraude están preparando las condiciones para tomarse las calles en caso que los resultados no sean como los que ellos esperan.
El Salvador no es Nicaragua, ni está siendo gobernada por los sandinistas; el problema nicaraguense inició desde el hecho que no se permitió la participación de observadores internaciones y siguió con las grandes irregularidades que ocurrieron el día de las elecciones. Tampoco gobierna Hugo Chávez para que haga llamados a "defender el voto" por medio de la toma de las calles luego de las elecciones, tal como lo acaba de "sugerir" el mandatario venezolano a sus seguidores políticos.
Nuestro sistema electoral, si bien podemos encaminarlo a su perfeccionamiento, en 25 años (desde 1984) ha demostrado en cuatro elecciones presidenciales, siete municipales y siete legislativas (19 en total y nos encaminamos a tres más) donde se han respetado los resultados y la decisión de las mayorías; otro elemento diferenciador es que tampoco se le ha negado la participación a los observadores internacionales.Ejemplos hay de sobra, principalmente con los gobiernos municipales y las elecciones legislativas donde la oposición no solo ha llegado a ocupar curules o ganar importantes gobiernos locales, sino que continúan gobernando en ellos tal y como sus pobladores lo han decidido libremente, en otros han existido relevos partidarios pero no de alcalde como en San Miguel.
Con respecto a las presidenciales solo existe un precedente con el traspaso de la banda presidencial del presidente Napoleón Duarte al presidente Alfredo Cristiani en 1989, porque los sucesivos gobiernos han sido de ARENA.
Preocupante es que en la última elección presidencial el candidato perdedor no quería salir públicamente a aceptar la derrota y que cuando lo hizo fue para hacer un llamado a "la guerra" política contra su contrincante (no vimos un gesto de madurez política como el de McCain con Obama, en EUA). Por cierto, uno de los actuales candidatos salió públicamente diciendo en televisión que el según sus encuestas el "ganador" era quien al final resultó ser el perdedor.
Pero el supuesto "fraude" lo vengo escuchando desde la pasada elección municipal por San Salvador, donde al existir un empate técnico lo lógico fue el camino seguido por el TSE con base en lo que dictan nuestras leyes electorales: recontar los votos.
(Hago un paréntesis: Quien diga que en el TSE se hacen las cosas a oscuras es que realmente no conoce como funciona este cuerpo colegiado. Ahí todo se sabe, todo se conoce y donde están representados todos los partidos políticos.)Pero entonces llegó hasta la Plaza Gerardo Barrios, en pleno centro capitalino, uno de los actuales candidatos a la vicepresidencia y otros altos dirigentes de ese partido a hacer un llamado a sus grupos de choque que se mantenían ahí para ejercer la "defensa del voto" y "evitar el fraude". Bajo esa consigna se dirigieron hasta el Hotel Radisson (donde sesionaba el TSE) a provocar disturbios. Diputados de ese mismo partido hicieron lo propio dentro de los salones donde se realizaba el reconteo de votos.
¿Acaso están preparando las condiciones para justificar futuros disturbios? Me parece que sí.
Pueden venir a criticar que no digo nada de actitud del presidente Antonio Saca que llegó a la sede de su partido a proclamar ganador al candidato de su partido; solo puedo decir que el presidente se equivocó en la forma como procedió ese día y ha tenido costos políticos por eso. Pero considero que ese es punto de otra discusión, de otro razonamiento.
El punto para mi es que son infundados los señalamientos de "fraude" en las próximas elecciones y esperaría mayor madurez de la clase política.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
El asesinato de los Jesuitas fue "de los grandes errores de la FA": Cristiani
En una entrevista con el expresidente Alfredo Cristiani, que tuve la oportunidad de hacerla en enero de 2007 (publicada el 15 de enero de ese año), en el marco de la conmemoración de los 15 años de los Acuerdos de Paz, calificó el asesinato de los Jesuitas "de los grandes errores de elementos de la Fuerza Armada". (foto EDH)"Respetamos cualquier otra iniciativa que pueda surgir desde los familiares de los jesuitas, pero no participaremos en aquellas actividades judiciales que trasciendan el marco legal salvadoreño o las obligaciones internacionales derivadas de pactos o tratados firmados por El Salvador", señaló la UCA en un pronunciamiento leído por Tojeira.
¿Cómo ve a El Salvador 15 años después de haber firmado los acuerdos?
Si nos vamos a ver los acuerdos son tendientes a fortalecer la institucionalidad democrática del país y en ese sentido, en términos del avance de la democracia, creo que se han hecho varios avances, pero que también hay cosas que faltan por hacer, por terminar de fortalecer.
Creo que el sistema judicial necesita que se le siga poniendo el diente, como dicen, para que mejore aquí la administración de justicia. Obviamente tiene que ver con el tema del momento que es la inseguridad de la gente. Pero en términos generales el proceso democráticos ha avanzado, tenemos a todas las ideologías participando libremente en todo el quehacer político del país; las libertades, los derechos de la ciudadanía, están bien resguardados a diferencia de hace 15 años que eran los temas de todos los días.
En ese aspecto, que es lo que buscaba el acuerdo de paz, ir fortaleciendo nuestro sistema democrático, creo que se ha avanzado mucho.
Dentro de los grandes temas a negociar, el tema principal que abarcaba muchos subtemas era la reforma constitucional, ahí se iban a tocar prácticamente todos los aspectos del quehacer democrático del país y como buscar fortalecer todas estas instituciones —de la Fuerza Armada, la PNC. El sistema judicial, el sistema electoral— prácticamente todos estos temas fueron los más difíciles de sobreponer. Yo siempre pensé que llegado al acuerdo de reforma electoral lo demás era cuesta abajo, como dicen, habían siempre temas espinosos que tocar, pero ya lo fundamental estaba acordado, ese fue el tema más difícil.
Bueno, ya esperábamos algo, no sabíamos exactamente qué, pero previo a la toma de posesión habíamos hecho algunas indagaciones, indirectamente con el FMLN, entorno al pensamiento de ellos para buscar una solución política y lo que reverderaba de parte de ellos era “insurrección popular”.
Es decir, iban a buscar primero la toma del poder a través del apoyo de la población en un evento que iba a ser algo similar a una ofensiva como la que se dio; en ese sentido, si bien no fue sorpresa no esperábamos una cosa tan grande y destructiva como la que hubo aquí en la ciudad capital.
Afortunadamente el “status quo”, militarmente hablando, se mantuvo y nadie pudo doblegar a nadie...
Y tampoco se dio la “insurrección popular” que esperaba el FMLN...
Y en efecto no ocurre la “insurrección popular”, de hecho, creo que ese es uno de los ingredientes que facilita que se pueda llegar a acuerdos. La aceptación del FMLN de que no contaban con el apoyo popular para tomarse el poder por la vía violenta es algo que los hizo, sin lugar a dudas, recapacitar.
¿Cómo toma, en su momento de crisis, que en medio de esta ofensiva se registre la muerte de los jesuitas?
La verdad que fue un hecho, en primer lugar, lamentable la pérdida de vidas humanas adicionales y valiosas como la de ellos. Creo que fue, en mi criterio, de los grandes errores de elementos de la Fuerza Armada. No creo que haya sido algo institucional sino que fue de sectores, o de algún grupo de miembros de la Fuerza Armada que ejecutó ese crimen.
Sin embargo, tratando, por una parte, no justificando la pérdida de vidas humanas que nunca es justificable, de hecho, también fue otro ingrediente facilitador de llegar a los acuerdos de paz.
Este hecho, al conocerse después de que había sido realizado por miembros de la Fuerza Armada, la Fuerza Armada estuvo bajo una enorme presión porque ya no era aceptable que siguieran con este tipo de acciones y que fueron lentamente también siendo forzados como que la única solución era el proceso de negociación.
Yo con esto no quiero decir que la Fuerza Armada se oponía al proceso, creo que la inmensa mayoría de la oficialidad, ciertamente el alto mando estuvo siempre detrás y en apoyo al proceso de paz; pero sí hay que reconocer que había elementos que no estaban muy conformes con que la solución era política y no militar.
Cuando menciona que había algunos sectores de la Fuerza Armada que se resistían a un proceso de negociación, y cuando se propuso una reforma constitucional que eliminaba la palabra “permanente” a la fuerza Armada ¿Sí genero fricción interna en la comisión gubernamental de negociación?
Yo no llamaría que fue uno de los episodios importantes. Para la fuerza armada, quizás era más importante una palabra simplemente por el hecho de ser reiterativa de algo que, cuando hay una institución que tenga o no el calificativo de permanente o no en la constitución y la constitución es reformable, nada es permanente, eso no salva de nada.
Sin embargo, entendíamos que para los miembros de la Fuerza Armada el que se reiterara que era “permanente” era importante. Acuérdese que al inicio de todo esto, en el 89, cuando se hablaba en las primeras reuniones, el FMLN hablaba de la “disolución” de la Fuerza Armada; en ese momento y públicamente hicimos hincapié que la existencia de la Fuerza Armada no estaba en juego, que podíamos buscar el rol, la profesionalización, pero la existencia de la institución no era negociable.
El FMLN siempre guardaba reservas de solicitar que se disolviera y causaba resquemores en los oficiales, y para ellos sí era importante la palabra “permanente”, aunque no agrega ni quita en el fondo nada.
¿Era un pedido de sectores?
No eran pedidos de sectores, era el general Ponce que en ese entonces estábamos reunidos y siempre en comunicación con la comisión que se estaba discutiendo la redacción del artículo. Entonces el General Ponce insistía que para ellos era importante agregar la palabra; pero entendiendo todo lo que pasaba y los temores de la Fuerza Armada, para ellos era importante y quedó la palabra.
¿A qué atribuye que los esfuerzos que hizo Napoleón Duarte por lograr un acuerdo de paz fracasaran en su administración?
Creo que hay dos factores. Primero que probablemente no estaban dadas las condiciones para que se pudiera desarrollar un proceso, a pesar que el FMLN siempre hablaba del diálogo, etc. Etc. Lo hacían por razones de apariencia política, no porque en el fondo creyeran que iban a solucionar las cosas a través del diálogo en aquellos momentos de La Palma, Ayagualo, etc.; creo que no estaban dadas las condiciones, todavía estaba la guerra fría en su apogeo y amenazas van, amenazas vienen, y aquí era como el caldo de cultivo de la guerra fría.
Por otro lado tampoco el Ing. Duarte trató de construir un proceso coherente. Eran así como “reunámonos en La Palma a ver qué sale”. A diferencia de proponer no una reunión en un lugar dado a ver qué logramos hacer, sino de ir viendo que este es un proceso con muchas cosas que hay que tratar antes o para concluir el conflicto.
Lo que se ofrece en el 89 es un proceso continuado, reservado, permanente, serio...
Con agenda establecida...
Había que establecerla, pero sí, de los primeros puntos era establecer una y busquemos algo. No era una cosa de un día.
¿Considera que su porte de estadista le imprimió confianza a la exguerrilla para sentarse a negociar y concluir el proceso?
Yo no creo que le generaba confianza a la guerrilla. En nuestro caso, nosotros generamos, tal vez, más confianza que el Ing. Duarte en sectores que eran antagónicos al FMLN: El sector privado, el mismo sector militar. En general decían, bueno, al conocer la ideología del gobierno era que no iba a acceder a ciertas cosas, que tal vez temían que el Ing. Duarte pudiera acceder a favor de la guerrilla, ese tipo de confianza.
Al FMLN su confianza se la da finalmente el secretario general de Naciones Unidas y los cuatro países amigos más uno, al final, con Estados Unidos. Esa es la parte generadora de confianza para sentarse a negociar.
La confianza entre las partes es uno de los obstáculos más difícil de vencer en un proceso de esos. Nadie se tiene confianza en un momento dado. “bueno y estos están hablando en serio después de cosas como la ofensiva” es decir ¿qué tanta confianza se puede tener? Pero es un elemento que hay que sobreponerse a él si quiere solucionar el problema.
¿Y después de la ofensiva usted tuvo alguna confianza?
Pues, con reservas (sonríe)
¿Qué lo movió a retomar las negociaciones?
Yo siempre estuve convencido que la salida política era la única salida que tenía el conflicto. Militarmente hablando se podía generar suficiente presión al FMLN, si se quiere, hacerlo tan pequeño como terminó siendo la guerrilla en Guatemala, pero era a costa de un montón de sacrificios, especialmente en vidas, etc, y aunque quedara en agrupaciones pequeñas siempre iba a haber problemas. En Guatemala la guerrilla era insignificante al final pero siempre ponían bombas y podían secuestrar, podían asesinar, que no permitían que el país se sentara como un país estable y tuvieron que sentarse a negociar al final. Siempre creí que para, de verdad terminar el conflicto, la única salida era negociar.
Usted hablaba hace un momento que las condiciones no estaban dadas durante la administración Duarte, pero con la ofensiva las condiciones quizás eran peor que durante la administración Duarte...
Al contrario. Ya la guerra fría se había terminado, el muro de Berlín había caído, Cuba ya no tenían la capacidad de apoyar logísticamente, los sandinistas ya no estaban en el poder; es decir, la relación del ambiente externo había cambiado y el hecho de la no insurrección también dejaba al FMLN sin muchas opciones.
Entonces, más que una condición estable del país era una presión para la guerrilla que no tenía otra salida más que negociar.
Bueno, digamos que ellos sintieron presiones que los hicieron que la salida política era como una salida; no quisiera llamarle tabla de salvación porque los primeros que van a gritar que no era así son ellos mismos y no es una cuestión de entrar en una polémica, lo que sí es cierto es que lo que ellos buscaron como “insurrección popular” no se les dio; militarmente no pudieron derrotar en la ofensiva, aunque lanzaron el todo por el todo, a la Fuerza Armada; entonces ¿qué les esperaba? Tampoco la Unión Soviética los seguía apoyando, Cuba ya no tenía los seis billones o no se cuánto le mandaban los soviéticos y el armamento, y Nicaragua ya no tenía a Daniel Ortega estaba la niña Violeta. Para uno generar un conflicto necesita ciertas condiciones y apoyos que si no los tengo mejor no me meto.
Tratando de pensar como un general de entonces, tenían al FMLN en una posición debilitada y pudiera haberse pensado que en ese momento el gobierno con una mayor presión militar lo tenían donde querían para terminarlo...
Ahora le doy la contraparte: Estados Unidos cada vez disminuyendo la ayuda militar a la Fuerza Armada. El mismo hecho que se estaba distensionando la guerra fría permitía pensar para qué nos vamos a seguir matando, terminemos esta cosa. Uno tiene que, desde la posición en que está, tratar de percibir si esto se puede o no terminar lo antes posible. Realmente nosotros, al pensar que la única salida era la política, lo que teníamos era buscar las condicionantes que permitieran visualizar que ese proceso iba a terminar con éxito. Habían cosas que estaban dentro de nosotros y otras que no, nada teníamos que ver en las negociaciones entre Reagan y Gorbachev, era un problema de ellos nada más.
¿Pero usted no quiso lanzar una contraofensiva?
No. No.
¿Fue su decisión no hacerlo?
Nosotros nos mantuvimos siempre que aquí necesitábamos construir un proceso de negociación que terminara el conflicto por la vía política.
¿En este proceso qué papel jugó Naciones Unidas y los cuatro países más uno?
Ellos fueron facilitadores. Naciones Unidas que era el intermediador de todo lo que fue las reuniones y las negociaciones, durante los momentos que no había contacto directo, Naciones Unidas, y en ese momento era Álvaro de Soto, que iba y venía de lado a lado tratando de acercar las posiciones a modo que cuando nos reuniéramos pudiéramos visualizar aquí vamos a llegar a acuerdos en este tema.
El hecho que estuvieran países amigos que gozaban de la confianza del FMLN también permitía que ellos entendieran hasta donde puede llegar un gobierno accediendo a cosas y hasta donde es correcto acceder. Por otro lado ellos también hacían ver cuáles eran las posiciones del FMLN y por qué; es decir, este tipo de razonamiento que permite que se trate de llegar a un acuerdo. Su rol era de facilitadores.
¿Por qué nunca asistió a una de estas mesas de negociación?
Porque, en primer lugar, hay estrategias de negociación; en segundo lugar, yo juré cumplir y hacer cumplir la constitución de la república y mientras el FMLN se mantuvo alzado en armas era, por llamarlo así, una agrupación fuera de la ley. Yo no veía correcto que el presidente hablara directamente con ellos; por otro lado no iba a andar por todos lados, eso no me permitía decir que me iba a reunir con ellos en El Salvador, porque aquí mi obligación habría sido capturarlos y apresarlos, llevarlos a juicio. Mi obligación era hacer cumplir la constitución, estrictamente hablando, y yo no iba a andar fuera del país, aquí había cosas que atender.
¿Con quién se comunicaba directamente?
Con la comisión nuestra.
¿No estuvo con Álvaro de Soto?
Como no, platiqué infinidad de veces con él. Cuando él venía, le llamaban diplomacia pendular porque iba y venía, me reunía con él cada vez que venía. Etc.
¿Hubo algún punto en que la comisión estuvo de acuerdo en negociar en el que usted no estuvo de acuerdo?
No creo. No hubo diferencias así.
¿No hubo ningún punto en el que tuvo que dar una contraorden o, por el contrario, imponer una decisión?
En donde se sintió, tal vez no tanto de la comisión nuestra, pero se veía como una cosa que para los países amigos no era así como importante, para mí sí lo era, entonces ahí tuve que decir: “Miren, ya déjenme de hablar porque no voy a cambiar de opinión en este punto específico”
¿Por ejemplo?
El FMLN quería reformar el artículo de la constitución que permite la reforma constitucional. Ellos quería que se pudiera reformar con una sola Asamblea. En este momento se puede reformar siendo aprobada por mayoría en una Asamblea y hay que esperar la siguiente que la tiene que ratificar por mayoría calificada. Para mi ese mecanismo era vital mantenerlo, porque sino estaríamos como Chávez. Imagina a los diputados cambiando la constitución a medianoche, ¿qué seguridad habría en el país? Sería un problema sumamente serio. Fue donde más trancamos.
Luego de la firma de la paz, ¿cuáles considera que son los sucesos que han puesto en riesgo los cimientos de la paz?
En el fondo no veo una cosa que haya puesto en peligro los acuerdos de paz. Que diga que por un hecho íbamos a regresar a un conflicto armado.
De hecho, parte lo que es parte ejemplar de El Salvador para el resto de conflictos, es que una vez se dijo hasta aquí llegamos no ha habido un disparo o una amenaza que haya puesto en peligro la estabilidad de los acuerdos.
Quizás mencionando un hecho, que no es positivo sino que lo positivo es la reacción de la población ante los sucesos del 5 de julio del año pasado (2006), que eso demuestra lo sólido que es el proceso en El Salvador. Cuando surge una escena que recuerda a la gente lo que fue la guerra, inmediatamente saltan todos los sectores de la sociedad a condenar el hecho y fue tan fuerte que hizo hasta cambiar el modo de pensar de muchos. Eso para mí es muy positivo que está muy arraigada la pacificación en el país.
¿Cómo vio que el FMLN se tardara tanto en emitir una condena?
Es que les cuesta a veces aceptar ciertas cosas y es lógico que les cueste, lo importante es que después condenaron. Más importante aún es que lo condenen en serio y de verdad trabajen porque el país se construya sin enfrentamientos.
¿El hecho que diga que les cueste condenar esos hecho, es que hace 15 años era un FMLN más maduro y que llegó a la firma de la paz, al de ahora que les cuesta condenar esos hechos?
En primer lugar, el FMLN de ahora no es el mismo con el que nos sentamos a negociar. Hay muchos sectores que ya no pertenecen, que se han retirado. Básicamente son dos de cinco agrupaciones, lamentablemente quedaron las dos agrupaciones más radicales.
¿Y ya eran así desde entonces?
Qué diría. El otro día leí una entrevista de Salvador Samayoa que decía que los tres más propensos a negociar eran Schafik, él y Ana Guadalupe y deja fuera a otros que ahora diría que son los moderados, los no radicales, pero que en aquel momento no querían negociar. Lo que quiero decir es que no es el mismo FMLN, es otro bajo el mismo nombre.
¿Usted considera que este FMLN tiene capacidad de gobernar?
Pensaría que tendrían problemas. Siento que todavía piensan un poco más con el hígado que con la cabeza. Es decir, son más chavistas que lulistas.
¿Correríamos el peligro de Venezuela?
Creo que sí.
Pero quiénes no están preparados ¿No está preparado el Frente o los salvadoreños no estamos preparados para la alternancia?
No, los salvadoreños han estado preparados para la alternancia, lo que no han querido es que el FMLN llegue. La alternabilidad ha estado ahí sobre el tapete en cada elección.Lo que creo es que cuando uno oye a los dirigentes del FMLN que dicen que son antisistema, no tengo que hacer la calificación porque lo hacen ellos solos, los sectores que hablan de antisistema y que el gobierno de Fidel Castro es democrático, lo que se me ocurre es que no están preparados para manejarse dentro de una democracia...
martes, 18 de noviembre de 2008
No a la campaña sucia
La campaña ya inició en forma oficial, pero desde antes los partidos ya se habían dado a la tarea de comenzar a manchar las ciudades. Esta sí es la verdadera campaña sucia.
Existen algunas iniciativas de la sociedad civil en donde hacen llamados a no ensuciar las calles, árboles, postes, parques, paredes, etc. etc. etc. con propaganda electoral. La primera iniciativa fue de Tecleños de Corazón y la segunda es la radio 102Nueve, estos últimos tienen un sitio donde recogen firmas y han mandado a colocar algunas vallas publicitarias haciendo un llamado a la cordura.
En lo personal me uno a esas iniciativas y por eso pongo este video como iniciativa propia.
LINK:
- No pinta, no pega de la 102Nueve
lunes, 17 de noviembre de 2008
El fraude en las elecciones nicaragüenses
Se asegura que el fraude supera toda expectativa, incluso, a las practicadas en tiempos del dictador Anastasio Somoza.
Hasta el momento el Consejo Supremo Electoral (CSE) no ha proclamado oficialmente al ganador de la comuna capitalina, mientras en la ciudad ocurren constantes actos de violencia y abusos de poder por parte del oficialismo.
* Sobornos, amenazas y un proceso con vicios tan descomunales que ni el somocismo pudo perpetrar.
Redacción Central
Managua. Noche del domingo 9 de noviembre. Mientras los capitalinos aguardaban los primeros resultados de las elecciones municipales disputadas por el sandinista Alexis Argüello y el liberal Eduardo Montealegre, cientos de simpatizantes y miembros del partido Frente Sandinista, coludidos con funcionarios del Consejo Supremo Electoral (CSE), perpetraban uno de los fraudes electorales más emblemáticos jamás registrados, ejecutado por medio de amenazas, intentos de soborno, abuso de poder, y la manipulación y alteración de los votos.
El programa televisivo Esta Semana, dirigido por el periodista Carlos Fernando Chamorro, transmitió este domingo un reportaje que recoge los relatos de los fiscales de la Alianza PLC, que sufrieron amenazas y expulsiones, y que no pudieron contener al ejército de militantes sandinistas que prácticamente se tomaron la cadena de transporte de boletas y la transmisión de resultados provenientes de los diferentes distritos de Managua, con el apañamiento de funcionarios del CSE.
En estas denuncias, quedan en evidencia la abierta violación de la Ley Electoral y la puesta en práctica de mecanismos coercitivos, con la clara intención de otorgar la victoria al candidato de la pareja presidencial, Alexis Argüello, aun transgrediendo las leyes estadísticas y matemáticas.
Fraude comenzó en las JRV
El fraude se gestó en los mismos centros de votación. El caso del centro educativo en Rubenia, la Junta número 663, es uno de los más representativos.
Según Yahaira Cruz, fiscal por la Alianza PLC en esa locación, los policías electorales reclutaron a “vagos” que rodearon la escuela, preparados para agredir a sus colegas.
Además, el centro fue cerrado a las tres de la tarde, violando lo establecido en la Ley Electoral, de manera que cientos de ciudadanos no pudieron votar.
Pedro Valdivia, también fiscal del PLC, denunció la parcialidad con que actuaron los funcionarios del Consejo, al ignorar sus reclamos durante el proceso, y en cambio, obedecer de manera beligerante los señalamientos de los fiscales sandinistas.
Sobornos y amenazas
Luego vinieron los sobornos. “A mí sólo me dijeron que me pasara para el partido sandinista, que me iban a dar estudio, que me iban a mandar a otro país”, reveló Byron Pavón, otro fiscal PLC.
A otra fiscal del PLC le ofrecieron una especialización “gratis” en su carrera de Turismo y Administración Hotelera, si no denunciaba las irregularidades. Y si no aceptaba, le advirtieron que le “podía pasar algo”. La fiscal no aceptó.
Fraude descarado
Los fiscales de la Alianza Liberal denunciaron la desaparición de actas de escrutinio. “Cuando nosotros abrimos el material electoral miramos las actas de escrutinio con copias. Y, al final, ellos dijeron que desaparecieron las actas de escrutinio, para no darlas a nosotros. Dijeron que no había actas, que no habían venido y que así se iban a ir”, reveló Pedro Valdivia.
En la Junta 5430 ocurrió un caso insólito: el presidente de la mesa llenó la hoja de escrutinio con el resultado del conteo de votos, antes de sacar y contar las boletas. De nada valieron los reclamos de los fiscales liberales.
Otro caso: Según el acta de escrutinio de la Junta 5431, el PLC obtuvo 115 votos y el FSLN 105. Sin embargo, en el sitio web del Consejo Supremo Electoral, se presentó otro resultado para esa Junta.
Lo insólito no terminaba allí. En 5 de las 6 juntas reportadas por el Consejo, el Frente Sandinista obtuvo 280 votos exactamente, desafiando todas las leyes de la probabilidad estadística.
Los fiscales del PLC reaccionaron sorprendidos al enterarse de que en las juntas 5430 y 5431, su partido no obtuvo ningún solo voto.
Lo ocurrido en el centro educativo Rubenia se repitió como un patrón en muchas juntas en Managua, alterando la voluntad de los ciudadanos.
Estadio tomado y fraude descomunal
En cuanto al proceso realizado en el centro de cómputo de la capital, en el Estadio “Denis Martínez”, las evidencias señalan que la noche del domingo se realizó un fraude descomunal.
Inclusive, el operativo del FSLN para alterar los votos en el estadio fue denominado Operación Danto 2008. Todos sus operadores llevaban gorras con ese distintivo, utilizando el nombre del guerrillero sandinista Germán Pomares.
Al igual que en los centros de votación, en el centro de cómputo de Managua, los liberales estaban en total desventaja. En este punto, la colusión de los sandinistas con los funcionarios del CSE, fue clave para favorecer al candidato Alexis Argüello.
Montaron un complot
En el área de transmisión, los fiscales del PLC anotaban el resultado de las actas de escrutinio que eran enviadas por fax a las oficinas centrales del CSE.
Pero en las actas donde ganaba el PLC, en muchos casos estaban dañadas y no eran transmitidas por fax. Más de 600 actas pasaron directamente a revisión o archivo, sin que los fiscales del PLC pudieran darle seguimiento al escrutinio de las mismas.
“Todas las que ellos ganaban pasaban por vía fax y las de nosotros siempre tenían algún pegón”, reveló Perla Dávila, fiscal de transmisión de la Alianza PLC.
“Parece que había como un complot en contra de las actas que venían ganadas por nosotros, porque venían siempre con tape, o mojadas, y en la parte superior de la hoja venía como arrugada para que no pasara por el fax”, añadió Dávila.
El tiro de gracia
En el área de aritmética, donde fiscales y técnicos con CSE confirmaban que la suma de las votaciones de cada partido correspondía con la realidad, se les dio el “tiro de gracia” a Alianza PLC.
De acuerdo con Alfredo Martínez, fiscal de ese partido en esta área, los mismos funcionarios del Consejo manipularon la información a favor de Argüello, lo cual confirmaba una vez más la parcialidad para beneficiar al Frente Sandinista. Martínez reveló que el diputado Jasser Martínez, quien se identificó como Jefe Político del CSE, estaba encabezando el operativo.
A continuación, un ejemplo del manoseo del que fue objeto el voto de los managuas: el Frente Sandinista ganó la junta 5402 ubicada en el Colegio “Carlos Mejía Godoy”, con una ventaja de 28 votos. Según el acta de escrutinio de la Junta, el FSLN, obtuvo 103 votos y el PLC 75 votos.
Sin embargo, en la pizarra del centro de cómputo, los funcionarios del CSE hicieron desaparecer los votos del PLC y se los dieron todos Frente Sandinista.
En la Junta Receptora número 9180, ubicada en la Escuela San Antonio Sur, el PLC obtuvo 137 votos y el FSLN 60 votos. Pero en la página web del Consejo, el Frente Sandinista obtiene 176 votos y el PLC 48, otorgándole la ventaja de Argüello.
El equipo periodístico de Esta Semana, buscó a los fiscales sandinistas involucrados directamente con el proceso electoral del domingo 9 de noviembre, sin embargo, ninguno dio su versión sobre las graves irregularidades y evidencias de fraude denunciadas por los liberales.
Aunque todavía no lo han declarado ganador, los magistrados del Consejo Supremo Electoral, le otorgan a Alexis Argüello, el 51.32 por ciento de los votos en Managua, y a Eduardo Montealegre, un 46.58 por ciento. Mientras tanto, los reclamos y las evidencias del fraude siguen sin ser atendidas por el Poder Electoral.
LINK:
- ¡Así fue el fraude!
