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viernes, 13 de marzo de 2009

Amigos de Mauricio lanzan hoy nueva revista

El movimiento "Amigos de Mauricio (Funes)", conformado para apoyar la candidatura presidencial del FMLN, tienen programado esta noche lanzar la revista Debates; para lo cual han reservado dos salones en el Hotel Sheraton Presidente y tiene previsto brindar un coctel para unos 500 asistentes.

Según un anuncio publicado este día en los periódicos, en el consejo editorial de la revista se encuentran: el economista Alex Segovia (asesor del candidato y virtual secretario técnico en el posible gabinete), Roberto Turcios (quien ha sido mencionado como posible ministro de educación en un eventual gabinete de Funes), Carlos Asevedo y Jaime Barba.

En Facebook han colocado una invitación a este lanzamiento y ahí se consigna una frase de Alex Segovia donde explica que en este momento lanzan la revista por ser tiempo de definiciones ¿Se referirá a definiciones políticas-partidistas? Esto es lo que dice: "Los miembros del consejo editorial de Debates creemos que este es un tiempo de definiciones. Por ello, hemos decidido apostarle al cambio y a trabajar para El Salvador se construya una verdadera democracia, se respete el estado de derecho y se instaure un modfelo socioeconómico que beneficie a todos los salvadoreños, partucularmente a los más pobres, a los marginados y a los excluidos."


Turcios ya tiene experiencia en el tema de las revistas, recordemos la desaparecida Tendencias.


Será interesante leer su contenido. De momento se ha publicado este listado:
Continuismo o renovación (Roberto Turcios)
Mutaciones materiales y viraje político (Jaime Barba)
La primera crisis de la globalización (Carlos Acevedo)
¿De qué izquierda son los gobiernos de izquierdas en Centroamérica?' (Edelberto Torres - Rivas)
Opción por el cambio (Grupo Político - Intelectual de Análisis Estratégico)
El amargo azúcar (Alberto Masferrer)
Paisanos (Róger Lindo)
Horno al rojo vivo (Sergio Ramírez)
Deficiencias causantes de impunidad (Sidney Blanco y Francisco Díaz)
Dos Discursos Barack Obama


Según me había comentado recientemente un colega periodista, quien se mueve en los círculos de la izquierda, el Frente tiene preparada su quinta columna: la informativa. Para lo cual tienen previstos lanzar no solo revistas sino también un periódico y que no será el Colatino sino uno nuevo.


Parece que los planes van más allá de lo impreso...

sábado, 28 de febrero de 2009

La risa política de Ruz y Alecus

Esta semana se inauguró en La Ventana la exposición "Mejor reír para no llorar" de dos grandes caricaturistas y amigos míos: Ruz y Alecus.

Ambos forman parte de El Diario de Hoy y están exponiendo sus caricaturas políticas en las pareces de La Ventada. Es impresionante ver sus trabajos en impresiones fuera de lo común, sacadas de las páginas del periódico.

Es notorio que las caricaturas por sí solas tienen un mensaje directo y calzan a cabalidad las incidencias de esta política nuestra de cada día. "Para nosotros es retratar todas esas promesas que hacen los candidatos, que en determinado momento se vuelven ridículas o que no se pueden realizar" decía Carlos Ruiz (RUZ) sobre su oficio. Y sobre la exposición explicó: "lo que tratamos de hacer los caricaturistas es sacar del periódico la caricatura y exponerla para que puedan reirse de todas las situaciones políticas."

El martes, cuando fue la presentación oficial, Ricardo Clement (ALECUS) dijo con certeza que "esta es una buena oportunidad para desarrollar, a través de la caricatura, el diseño, la creatividad y la publicidad."

Además señaló que la exposición "es un aporte para la cultura de paz, para que la gente vote y ejerza su derecho. Que veamos los cambios en el proceso democrático del país y que la caricatura es importante como todos los movimientos culturales."

Pero como de reír y no de llorar se trata, les dejo algunas fotografías que capté. Felicidades a ambos y los invito a que se den una vuelta por La Ventana.







viernes, 20 de febrero de 2009

Cruzando la línea: de periodistas a políticos

Periodistas y psicólogos son los nuevos gurúes de los negocios. Así tituló en mayo de este año el prestigioso periódico de finanzas The Wall Street Journal un interesante artículo en el que se explicaba la nueva tendencia en el mundo de los negocios de escuchar a aquellos consejeros profesionales mejor conectados con las nuevas tendencias mundiales de globalización, motivación e innovación.

Pero la presencia de periodistas sobrepasa las esferas de las comunicaciones y los negocios, llegando a alcanzar la arena política; campo que cada vez más está seduciendo a los comunicadores. El Salvador no es la excepción y muestra de ello es que el actual presidente de la República, Antonio Saca, posee un pasado como comentarista deportivo televisivo y radial, mientras que el actual candidato de la oposición, Mauricio Funes (fuerte aspirante a ser el sucesor de Saca), proviene del campo de las entrevistas televisivas matinales.

Ellos no son los únicos. Hay periodistas que ocupan cargos importantes en el aparato de gobierno, mientras otros son alcaldes o diputados suplentes. También los hay aquellos que buscaron un cargo de elección popular pero que perdieron la apuesta.

Algo en lo que periodistas y analistas parecen coincidir es en el hecho de que los políticos ven en los comunicadores una “moneda de cambio” efectiva, que por un lado les permite aparentar una renovación en sus filas y, por el otro, no necesitan trabajar demasiado en la imagen del nuevo candidato. Todo eso traducido en votos que garanticen cuotas de poder.

¿Es ético ese cruce de línea imaginaria de periodista a político? Es un debate apenas abierto en la historia reciente en el país. Muy pocos se atreven a llamarlo falta a la ética; en el gremio, el nivel de censura o aprobación por el paso dado por algunos de sus colegas es más por un solo factor, el “tiempo”: ¿El paso de periodistas a candidato fue inmediato o no?

Todos reconocen que el hecho de dar ese paso está dentro de los parámetros de la legalidad y que no se transgreden las leyes, al menos no las de El Salvador.

Los matices de censura o aprobación en el gremio periodístico tienen que ver con el hecho de si se está formando capital político para forjar una candidatura partidaria o para sostener su carrera de manera profesional.

“Lo correcto es que una vez que un periodista ha adquirido una visión de conjunto, un capital público, pueda lanzarse, no veo que tengan ninguna vinculación ética. No ético es ocupar de plataforma el periodismo para hacer plataforma política”, considera Ricardo Chacón, editor jefe del matutino El Diario de Hoy y director de la escuela de comunicaciones de la Universidad Doctor José Matías Delgado.

Este veterano periodista y catedrático universitario dice no extrañarse de que los periodistas estén incursionando en política, sobre todo porque el trabajo periodístico “como ciencia y como arte” da una visión global de la realidad y la problemática. Eso permite transitar más expeditamente a la política partidaria.

Una visión diferente tiene Héctor Silva Ávalos, gerente de redacción del matutino La Prensa Gráfica, quien considera que “a todas luces” el transitar del periodismo a la política partidaria riñe con la ética y riñe con el oficio.

Para Silva los periodistas están en una posición intermedia de privilegio entre la clase que ostenta el poder político y quienes los eligen. Y es por esa misma razón que no se debe perder la perspectiva de la labor periodística, como dueños de los “por qués” y no de los “para quién”.

Para el actual presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) y jefe de prensa de la jesuita Radio UCA, Serafín Valencia, los periodistas no pierden sus derechos políticos por el hecho de ejercer la profesión, aunque acepta que “el ejercicio ético debe ser sujeto de una profunda reflexión”.

Para este periodista no hay falta a la ética por pasar a la política partidaria y considera menos ético el llamado “simultáneo”. Esa condición refiere el hecho que un periodista ejerza en forma simultánea labores en un medio de comunicación y de relaciones públicas de una oficina de gobierno o de un partido político, carreras afines a las comunicaciones pero antagónicas por naturaleza.

Pero las incestuosas relaciones entre periodistas y quienes ostentan el poder son tan frecuentes que a veces muchos llegan a perder la capacidad de diferenciar entre “fuente informativa” y “amigo”.

La periodista televisiva colombiana Virginia Vallejo, en su libro testimonial Amando a Pablo. Odiando a Escobar, relata cómo ella llevó su involucramiento con una fuente informativa mucho más allá de la amistad. Como periodista y amante del capo de la droga (que en ese momento era además diputado suplente en el Congreso colombiano) explica la forma cómo aconsejaba a Escobar cuando le pedía el “secreto” para conceder entrevistas: “Le respondo que lo primero es tener algo importante, interesante u original que decir; también algo ingenioso, porque a todo el mundo le gusta reír (...) El segundo consiste no en contestar a todo lo que el periodista pregunte, sino en decir lo que uno quiere; pero le insisto en que para jugar bien al tenis se necesitan años de prácticas, es decir... años de fama. Por eso, alguien como él no debería conceder reportajes sino a los editores o directores de medios —que saben dónde termina la curiosidad y donde comienza el insulto— o a periodistas amigos”.

La experiencia de quienes han dado el paso

Existen dos ejemplos que grafican la situación: el del actual presidente Antonio Saca y la del candidato presidencial Mauricio Funes.

El primero fue periodista deportivo de radio y televisión por 20 años, narrador de partidos y comentarista, hasta 1998. En determinado momento de su carrera incursiona en el campo del negocio radial y combina ambas actividades hasta que decide dedicarse a sus negocios. Ya como empresario radial incursiona en el ámbito gremial y llega a convertirse en presidente de la Asociación de Radiodifusores de El Salvador (ASDER), por dos períodos consecutivos; parte de sus actividades más destacadas que le permitieron mantener presencia mediática fue el impulso de campañas radiofónicas a favor de la niñez, pronunciamientos contra la delincuencia y del alto costo de la electricidad, entre otras.

Él siempre trataba de mostrarse sensible con los diversos problemas de la sociedad y no temía polemizar —un poco— con el gobierno.

El trabajo hecho en ASDER le da más réditos políticos y le permite ser parte de la Asociación Internacional de Radiodifusores (AIR), donde presidió el comité permanente de libertad de expresión; y como parte de ASDER pasa a formar parte de la influyente Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) donde también llega a convertirse en presidente de esa entidad.

Mientras ocupaba cargos gremiales y administraba sus nueve estaciones de radio, siempre mantuvo un programa matinal de sátira política en una de sus emisoras de mayor popularidad e ideó una fórmula perfecta que le permitía un contacto directo con sectores de escasos recursos: contrató una pipa de agua y cada día la enviaba a los lugares donde los radioescuchas llamaban para pedir abastecimiento de agua potable, ante el letargo del gobierno para suplir esa necesidad. De la ANEP, y como una de las principales figures públicas del país, pasó a convertirse en candidato del partido ARENA.

Saca reconoció en noviembre de 2003, luego de su nominación como candidato, que “yo siempre tuve inquietudes políticas. Pero había invitaciones de muchas personas. Recuerde que en ese momento yo era el tercer hombre más popular del país”.

Las cosas se dieron para que el líder gremial viera fructificar el capital político que había forjado paso a paso; Raúl Beltrán Bonilla, un polémico periodista radial y que conoce a Saca desde sus inicios radiofónicos, comentó una anécdota que le había pasado cinco años antes de su nominación: “Le digo: Tony, se te menciona para alcalde de San Salvador. Y él me dice: No, no, yo no estoy luchando para ser alcalde, yo voy a ser presidente de El Salvador”.

El caso de Funes también está ligado a las pantallas chicas. Se le reconoce por la “Entrevista al día”, con un corte de tipo socio-político, que condujo por 14 años de lunes a viernes a las 6:45 a.m. hasta su despido de Canal 12 el 18 de febrero de 2005. Funes ya había dicho en una entrevista concedida en marzo de 2003 que “aceptaría ser candidato del FMLN bajo algunas condiciones”. En una entrevista concedida luego de su destitución aceptó haber cometido un error: “Di armas a mis detractores, especialmente a mis competidores para que me descalificaran” y luego aceptaba que había puesto en riesgo su credibilidad y según él “había cerrado” para siempre esa página de su historia.

Luego de su salida de Canal 12 llega a un acuerdo con el Grupo Megavisión para transmitir “La entrevista de Mauricio Funes” en los canales 15 y 21, y permanece ahí hasta septiembre de 2007 cuando la televisora le retira el espacio.

Ese mismo mes, el día 27, es anunciado oficialmente como el candidato a la presidencial por el partido FMLN. Al siguiente día, como todas las mañanas en los últimos 16 años, llegó al canal para su último programa. Esta vez no fue una entrevista, sino hora y media de un monólogo dedicado a la lectura de correos y a responder llamadas relacionadas con su postulación como candidato del FMLN.

Él había entrado al set por última vez como entrevistador —y como ancla del programa televisivo— y salió ya como candidato presidencial.

El presentador de noticias Tony Cabezas escribió una columna de opinión en La Prensa Gráfica —publicada el 16 de septiembre de 2007, en la víspera del anuncio de la designación del entrevistador— donde cuestionaba su calculadora y cautelosa manera para no decir la verdad sobre sus negociaciones para convertirse en candidato de la oposición mientras continuaba con sus labores periodísticas. “Lo que Mauricio Funes está haciendo es lo que hace Tarzán cuando viaja por la selva: ‘No se suelta de una liana hasta no tener la otra bien afianzada’. Lo malo de ese avance entre árbol y árbol, para alguien que simultáneamente sigue ejerciendo el periodismo, es que, con cada liana que Funes va dejando atrás, también va despojándose de su credibilidad... Con cada liana que pueda ir tomando, se va pintando cada vez más de color rojo (distintivo del FMLN)”.

El paso directo desde un set de televisión hacia la arena política ya no era una sorpresa para nadie, desde hacía cinco años que había aparecido su nombre reflejado en las encuestas de opinión como una de las principales figuras públicas del país, aparte de su declaración donde había expresado el interés por una candidatura presidencial y luego por sus constantes asistencias a varios encuentros públicos con simpatizantes del FMLN.

Entre los principales movimientos políticos partidarios hechos por Funes destaca un viaje hacia Los Ángeles, California, en Estados Unidos, durante la semana de vacaciones que cada agosto se otorga en El Salvador —la ciudad angelina es considerada casi una segunda capital por los salvadoreños por la cantidad de connacionales que ahí residen—.

El viaje era para celebrar el “día del salvadoreño” y lo hizo acompañado de un diputado del FMLN; la ocasión la aprovechó para dar un discurso político ante los asistentes a quienes pidió exigir el voto en el exterior y criticó acciones del gobierno, principalmente lo relacionado con el envío de tropas a Iraq.

Para el 26 de agosto, ya de vuelta en el país, brindó una ponencia para simpatizantes del FMLN sobre “Democracia y libertad de expresión”, ocasión en la que fue acompañado por miembros de la comisión política del Frente y en cuyas manos estaba la designación directa del candidato.

Las apariciones del entrevistador en actividades políticas-partidarias venían desde mucho antes y no precisamente como reportero, como cuando llegó “dando cobertura” a la misa de conmemoración del primer aniversario de la muerte del líder histórico del FMLN, Schafik Hándal, el 24 de febrero de 2007, y a la marcha de los trabajadores del 1º
de mayo de ese año convocada por ese partido.

En otro sorpresivo viaje hecho por el periodista hacia Brasil junto a diputados del FMLN a una convención del Partido de los Trabajadores (PT), Funes logra un encuentro con el presidente de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva, el 1º de septiembre. Este hecho provocó que el periodista y la cadena de noticias CNN dieran por terminado su contrato como “freelance”.

Al hacer un análisis en frío de ambos casos, algunos periodistas encuentran coincidencias en las rutas que decidieron transitar.

El periodista Ricardo Chacón es de la idea que existe una cierta similitud: “Saca primero era comentarista y después empresario radial, y como empresario radial hace política. De su empresa va a la ANEP y de ahí a la política. Obviamente había creado un capital público a través de su historial. (...) El caso de Mauricio Funes es muy semejante
al de Saca, pero con sus diferencias. Por que Mauricio lo que hace es acumular capital político en sus últimos años de gestión periodística, esperando el momento oportuno para convertirse en candidato.”

El presidente de la Asociación de Periodistas, Serafín Valencia, considera que quien se atreve a dar el paso hacia la política partidista “pierde parte de su capital de credibilidad” y eso hace más difícil su retorno al periodismo porque muchas personas lo tendrán encasillado en determinada corriente ideológica.

Héctor Silva va un poco más allá y cree que con un eventual gobierno de izquierda en El Salvador, que de concretarse sería el primero en la historia del país desde la fundación de la República en 1821, se abrirá un nuevo escenario para los medios de comunicación; por un lado los considerados medios “afines al poder” deberán pasar a jugar un rol diferente y, por el otro, ya se observa a un grupo de periodistas “buscando ganar réditos para lograr un puesto en un eventual gobierno de Funes”.

De lo que podemos estar claros, tomando como base la historia reciente de El Salvador, es que los periodistas salvadoreños están cambiando, no sólo por esa visión global de la realidad que poseen y por las problemáticas sociales que abordan (o por ser gurúes, si se prefiere), sino también por la falta de liderazgos en los partidos políticos.

Link:
- Libro: Periodismo y Democracia – Antología (pdf)
- Comentario del libro Periodismo y Democracia



lunes, 26 de enero de 2009

El periodismo miseria

El bloguero Juan Pablo Meneses de la prestigiosa revista peruana de crónicas Etiqueta Negra, publicó recientemente una crítica hacia aquellos periodistas que solo escriben sobre la miseria, precisamente, porque han descubierto que hablando solo sobre miseria ellos tienen de donde obtener fondos. Les dejo el artículo publicado en el blog "Periodismo Portátil" y ustedes identifiquen a los cronistas miseria de El Salvador... Aunque también existen políticos miseria, ONG miseria, etc. etc. etc. (Foto del blog Periodismo Portátil).


El cronista miseria


El_cronista_miseria es uno de los grandes personajes de la fauna cronística.
El cronista miseria consigue fondos gracias a los bajos fondos.
Para el cronista miseria las cosas son simples: Para hablar de la miseria humana, se va a una villa miseria. Para decirnos que el mundo es una basura, se va a un basural con niños abandonados. Para confirmarnos que no tenemos salida, cuenta la historia de unos pobres en la cárcel.
El cronista miseria, debilidad de ONG´s y Fundaciones bien pensantes, escribe mal y amarillo.
El cronista miseria elige sus temas con la misma lógica con que responden las candidatas a Miss Universo: “Los problemas del mundo son la pobreza, el narcotráfico y las guerras”.
Ideológicamente, el cronista miseria no se hace problemas: divide a las personas entre buenos y malos.
Aunque no sea su meta, el cronista miseria suele fomentar el pánico social y el avance policial. El cronista miseria es amigo de uniformados, y es conocido por los poderosos de cada barrio bravo.
El cronista miseria habla de periodismo narrativo y de lenguaje literario, aunque sus textos sólo terminan siendo una crónica roja de larga extensión.
El cronista miseria disfruta metiendo sus textos en medios del primer mundo, o en revistas tercermundistas dedicadas al buen vivir: Miseria chic.
El cronista miseria piensa que las dobles lecturas son lo mismo que releer.
El cronista misera cree que una buena crónica es narrar miserias que están a la vista, cuando en realidad se trata de revelar miserias ocultas.
El cronista miseria defiende su parcela, su nicho, su quinta de miseria, como si fuera una propiedad privada.
El cronista miseria nunca escribe de los poderosos, aunque conoce a muchos.
El cronista miseria no entiende la pornomiseria.
Algunos piensan que el cronista miseria es un invento del nuevo periodismo latinoamericano.
El cronista miseria se burla de quienes, piensa él, sólo escriben de frivolidades. Seguramente, su risa también sea su gran triunfo: ha logrado frivolizar todas nuestras grandes miserias.

LINK:
- El cronista miseria

jueves, 4 de diciembre de 2008

Más periodistas de Internet encarcelados que los de otros medios

Reflejando la creciente influencia de los reportajes y comentarios en Internet, en la actualidad existen más periodistas encarcelados de este medio que de cualquier otro. En su análisis anual de periodistas presos por su labor, publicado hoy, el Comité para la Proteccion de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) encontró que el 45 por ciento de todos los trabajadores de medios encarcelados a nivel mundial son bloggers, reporteros que trabajan para la Web o editores de Internet. Los periodistas de Internet representan la categoría profesional más grande por primera vez en el censo del CPJ. (Foto CPJ-Reuters)

Según el análisis del CPJ, 125 periodistas se encontraban recluidos el primero de diciembre, dos menos que en la lista de 2007. (Informes detallados sobre cada periodista preso están disponibles en el sitio Web del CPJ). China continúa siendo el país con el mayor número de periodistas encarcelados, una deshonra que ha mantenido durante 10 años consecutivos. Cuba, Burma, Eritrea y Uzbekistán se encuentran en los cinco primeros lugares de la lista de 29 naciones que encarcelan a periodistas.

De acuerdo al censo del CPJ, al menos 56 periodistas de Internet están encarcelados en todo el mundo, una cifra que supera por primera vez el número de periodistas de prensa escrita. El número de periodistas de Internet encarcelados ha aumentado en forma consecutiva desde que el CPJ informó sobre el primer escritor de Internet encarcelado en el censo de 1997. Los reporteros de prensa escrita, editores y fotógrafos constituyen la siguiente categoría profesional con más periodistas encarcelados, con 53 casos en 2008. Periodistas de radio y televisión y los documentalistas constituyen el resto.

“El periodismo de Internet cambió el panorama de los medios y la forma en la que nos comunicamos”, declaró el Director Ejecutivo del CPJ, Joel Simon. “Sin embargo, el poder y la influencia de esta nueva generación de periodistas de Internet ha captado la atención de los gobiernos represivos alrededor del mundo y aceleró su contraataque”.

En octubre, el CPJ se unió a compañías de Internet, inversionistas y grupos de derechos humanos para combatir la represión gubernamental de la expresión en Internet. Después de dos años de negociaciones, este grupo anunció la creación del Global Network Initiative, que establece pautas para permitir que la libertad de expresión y la privacidad en la Web sean protegidas por la Internet y las compañías de telecomunicaciones. Yahoo, Google y Microsoft se han unido a esta iniciativa.

Como consecuencia de la evolución de los medios, el incremento en los encarcelamientos relacionados con el periodismo de Internet va acompañado por un aumento en los encarcelamientos de periodistas frelenace. De acuerdo con el censo realizado por el CPJ, 45 de los periodistas encarcelados son freelance. Estos periodistas no son empleados de ninguna compañía de medios y normalmente no tienen los recursos legales o vínculos políticos que les permitan recobrar su libertad. El número de periodistas freelance encarcelados ha aumentado por más de 40 por ciento durante los últimos dos años, según las investigaciones del CPJ

“La imagen de un blogger solitario trabajando desde su casa en pijamas puede ser atractiva, pero cuando tocan a la puerta, ellos están solos y vulnerables”, señaló Simon. “Todos nosotros—desde las compañías de Internet hasta los periodistas y defensores de la libertad de prensa—debemos luchar por sus derechos. El futuro del periodismo es Internet y nos encontramos en una batalla con los enemigos de la libertad de prensa que usan la cárcel para definir los límites del discurso publico”.

El CPJ encontró que las acusaciones por supuestos delitos antiestatales tales como subversión, divulgación de secretos de estado y actuar en contra de los intereses nacionales son las imputaciones más comunes para encarcelar a los periodistas alrededor del mundo. Cerca del 59 por ciento de los periodistas son detenidos bajo estas acusaciones, la mayoría por el gobierno chino y el gobierno cubano.

Aproximadamente el 13 por ciento de los periodistas en prisión no se enfrenta a acusaciones formales. En diferentes países como Eritrea, Israel, Irán, Estados Unidos y Uzbekistán, dónde los periodistas son detenidos indefinidamente sin el debido proceso, la utilización de esta táctica es común. Por lo menos 16 periodistas a nivel mundial están detenidos en lugares secretos. Entre ellos se encuentra el periodista de Gambia, el “Jefe” Ebrima Manneh, cuyo paradero, situación legal y estado de salud se han mantenido en secreto desde su arresto en julio de 2006. Desde el Senado de Estados Unidos hasta la Corte Africana de Derechos Humanos, observadores internacionales han instado a las autoridades para que liberen a Manneh, quien fue encarcelado por tratar de publicar un reportaje crítico sobre el presidente Yahya Jammeh.

El crecimiento del periodismo de Internet y de sus riesgos es evidente en China, dónde 24 de los 28 periodistas encarcelados trabajaban para medios de Internet. La lista de China incluye a Hu Jia, un destacado activista de derechos humanos y blogger, quien cumple una sentencia de tres años y medio por haber hecho comentarios y entrevistas en Internet, criticando al Partido Comunista. Hu Jia fue condenado por “incitación a la subversión al poder estatal”, una acusación comúnmente utilizada por las autoridades en China para encarcelar a los escritores críticos. Al menos 22 periodistas han sido encarcelados en China bajo acusaciones por vagos delitos en contra del Estado.

Cuba, el segundo país con mayor número de periodistas encarcelados en el mundo, liberó a dos periodistas durante este año después de negociaciones con España. España, que anunció la reanudación de programas de cooperación con Cuba en febrero, ha buscado la liberación de los escritores y disidentes en prisión durante sus conversaciones con La Habana. No obstante, el primero de diciembre, Cuba mantenía encarcelados a 21 escritores y editores. Con una sola excepción, todos fueron detenidos durante una embestida contra la prensa independiente en marzo de 2003. En noviembre, el CPJ le otorgó el Premio Internacional a la Libertad de Prensa a Héctor Maseda Gutiérrez, quien a sus 65 años es el periodista de más edad encarcelado en Cuba.
Burma, el tercer país con más periodistas en la cárcel, mantiene en prisión a 14 periodistas. Cinco de ellos fueron arrestados mientras trataban de difundir noticias e imágenes de los lugares devastados por el Ciclón Nargis. El blogger y comediante Maung Thura, quien profesionalmente usa el nombre Zarganar, fue sentenciado a 59 años en prisión, después de un proceso judicial a puerta cerrada en noviembre. Las autoridades acusaron a Maung Thura de repartir ilegalmente un video mostrando los esfuerzos de rescate en las áreas más afectadas por el ciclón, de comunicarse con disidentes exiliados y de causar alarma pública a través de comentarios en medios extranjeros.

Eritrea, con 13 periodistas en prisión, se ubica cuarto en la lista. Las autoridades de Eritrea se rehúsan a revelar el paradero, la situación legal o el estado de salud de los periodistas encarcelados. Reportes sin confirmar en Internet afirman que tres de los periodistas encarcelados murieron detenidos, pero las autoridades eritreas ni siquiera han confirmado si los periodistas que tienen bajo su custodia están vivos o muertos.

Uzbekistán, con seis periodistas detenidos, es el quinto país con más periodistas en la cárcel. Aquellos bajo custodia incluyen a Dzhamshid Karimov, sobrino del presidente del país. Karimov, un reportero que trabaja para sitios Web de noticias independientes, ha estado recluido por la fuerza en un hospital siquiátrico desde 2006.

A continuación se describen otras tendencias y detalles que surgieron a partir del análisis del CPJ:
· En cerca del 12 por ciento de los casos, los gobiernos utilizaron una variedad de acusaciones no relacionadas con el periodismo para reprimir a redactores, editores y fotoperiodistas críticos. Dichas acusaciones oscilan entre violaciones regulatorias y posesión de droga. En los casos incluidos en este análisis, el CPJ determinó que las acusaciones fueron muy posiblemente el resultado de una represalia contra el trabajo de los periodistas.

· Violaciones de reglas sobre censura, la segunda acusación más común, fue presentada en un 10 por ciento de los casos. La difamación penal fue presentada en un 7 por ciento de los casos mientras que acusaciones de insulto étnico o religioso fueron presentadas en un 4 por ciento. Dos periodistas se encuentran encarcelados por presentar lo que las autoridades consideraron noticias “falsas”. (Más de una de las acusaciones puede aplicarse a casos individuales).

· Reporteros de la prensa escrita e Internet constituyen la mayor parte del censo. Periodistas de televisión componen la siguiente categoría más numerosa, con un 6 por ciento de los casos. Reporteros de radio comprenden un 4 por ciento y documentalistas un 3 por ciento.

· El análisis de 2008 refleja que por segundo año consecutivo el número de periodistas encarcelados disminuyó. Dicho lo anterior, la cifra de 2008 es consistente con los resultados de los análisis efectuados cada año desde 2000. Investigaciones del CPJ indican que el encarcelamiento aumentó significativamente después de que los gobiernos del mundo entero impusieran dramáticas leyes de seguridad nacional tras los ataques terroristas de 2001 en los Estados Unidos. En el 2000, había 81 periodistas en la cárcel. Desde entonces, el promedio de las encuestas anuales del CPJ es de 129.

· Estados Unidos, que mantiene preso en Irak al fotógrafo Ibrahim Jassam sin ninguna acusación, entró en la lista del CPJ de los países que encarcelan periodistas por quinto año consecutivo. Durante este periodo, las autoridades militares de los Estados Unidos han encarcelado a docenas de periodistas en Irak—algunos por días, otros por meses—sin ninguna acusación o debido proceso. En estos casos, ninguna acusación ha sido corroborada.

El CPJ no aplica una definición rígida de periodismo de Internet, pero evalúa cuidadosamente el trabajo de los bloggers y de los reporteros que trabajan para la Web con el fin de determinar si su contenido es de carácter periodístico. En general, el CPJ busca determinar si su trabajo contiene reportajes o comentarios basados en hechos. En una sociedad represiva, dónde los medios tradicionales son restringidos, el CPJ utiliza un enfoque global ante el trabajo producido en Internet.

El CPJ considera que los periodistas no deben ser encarcelados por cumplir con su trabajo informativo. La organización ha enviado cartas a cada uno de los países dónde hay periodistas encarcelados cartas para expresar su preocupación.

La lista del CPJ es un recuento de aquellos periodistas encarcelados hasta la medianoche del primero de diciembre de 2008. No incluye a muchos periodistas presos y liberados durante el año; el detalle de esos casos puede encontrarse en www.cpj.org. Los periodistas permanecen en la lista del CPJ hasta que la organización determine con certeza razonable que han sido liberados o que murieron en custodia.

Los periodistas que desaparecen o son secuestrados por entidades no estatales, incluyendo bandas criminales, grupos rebeldes o militantes, no están incluidos en la lista de reporteros encarcelados. Sus casos son clasificados como “desaparecidos” o “secuestrados.”

Link:
- http://www.cpj.org/es/

sábado, 25 de octubre de 2008

Periodismo y democracia


Un grupo de periodistas de Latinoamérica unieron sus talentos para publicar un libro único en su género, en donde se abordan temas relacionados a la profesión de las letras y a la realidad de sus respectivos países: Periodismo y democracia (Antología).

Son 18 periodistas radicados en El Salvador, Perú, Guatemala, República Dominicana, Paraguay, Venezuela, Honduras, Colombia y Bolivia quienes retratan al periodismo en sus respectivas naciones. El equipo lo complementan dos editores radicados en Suecia: un sueco y un boliviano.

El proyecto surgió a iniciativa de un grupo de colegas que fuimos escogidos para formar parte del primer grupo de periodistas latinoamericanos becados para asistir a un seminario de tres semana en las ciudades suecas de Kalmar y Estocolmo para discutir sobre el periodismo y la democracia en nuestros países, en comparación con la realidad escandinava. Fue precisamente este primer grupo que ha permanecido unido y comunicado quienes propusieron al Instituto sueco de capacitación profesional de periodistas (Fojo) la posibilidad de concretar nuestras experiencias sintetizadas en un libro, mismo que sirviera de insumo para la discusión y debate del periodismo a escala latinoamericana.

Fue así como Fojo logra la ayuda y el apoyo de la agencia sueca de cooperación internacional para el desarrollo (ASDI) y se concreta la publicación de este primer libro.
El lanzamiento oficial se hizo en la ciudad de Estocolmo el 13 de octubre anterior y hasta allá se desplazó una de las periodistas colaboradoras en el proyecto, la colombiana Mary Luz Avendaño (“Periodismo en un país en guerra”) quien relata lo más cotidiano a lo que se enfrentan los reporteros en ese país suramericano y que no están exentos de sufrir en carne propia la brutalidad de la violencia.

“Permítanme contarles quizás la experiencia más dura y aterradora a la que puede enfrentarse un ser humano: el secuestro. / Después de haberlo padecido puedo asegurar que es el delito más atroz que existe. No sólo por lo que significa para la víctima, sino para la familia. El secuestro termina con la tranquilidad de quienes sufren esta situación. No saber nada de un ser querido es peor que saberlo muerto. La incertidumbre lesiona el alma. La vida para estas familias se acaba. Las horas pasan lentas esperando que suene el teléfono con noticias de su ser querido. Las personas se quedan detenidas en el tiempo, sin duda es la muerte en vida.”

Otro colombiano, Élber Gutiérrez Roa (“‘Diga lo que quiera, pero aténgase a las consecuencias’. Paradojas de la libertad de expresión en Colombia”) nos retrata cómo ese país posee una de las legislaciones más garantistas del mundo occidental pero que en la práctica se queda en papel. A tal grado que los colegas están sufriendo constantes intentos de restricciones, amenazas, autocensura y, sin dejar de lado, la irresponsabilidad de algunos periodistas.

“A finales de 2006, por ejemplo, quien esto escribe fue testigo de un hecho que no parece inusual. Por encargo de la revista SEMANA viajo a la zona norte del país, en el Mar Caribe, para hacer una investigación sobre la infiltración paramilitar en la política y establecer si era cierto que en uno de esos municipios existían centenares de fosas comunes en las que habrían sido enterrados quienes se atrevieron a desafiar su poder. La investigación fue realizada en medio de la tensión propia del forastero al que muchos lugareños se acercan para advertirle que no se meta en esos temas. / Cuando el escrito fue publicado, un misterioso comprador de la región se las arregló para adquirir por anticipado todos los ejemplares de la revista, con lo cual la denuncia jamás circuló en los sitios en los que ocurrían los desmanes. Dicha forma de censura resultó no ser nueva. Mientras las cifras demostraban reducción en el índice de asesinatos de periodistas, las prácticas de censura de los armados mutaron y se volvieron más recursivas.”

Quien mejor retrata algunos de los pecados del periodismo es Erick Ortega (“Justicia comunitaria y violencia: Irresponsabilidad periodística”) : “Cadáveres quemados, muertos por golpizas y personas con rostros hinchados por los golpes empezaron a mostrarse en los noticieros. El medio día y la noche, se habían convertido en los horarios pico para la emisión. / En los linchamientos lo único que faltaba era los aplausos para los asesinos. Son imágenes que cuentan historias de venganza, como intentando que los vengadores sean comprendidos y hasta aplaudidos. El medio que las emite es un agente importante y como tal no debiera olvidar la vigencia del estado de derecho, pero… / Una vez en cámara lenta, otra con velocidad normal, lo importante es captar los golpes, las patadas que se multiplicaban contra los delincuentes. Y ahí están los periodistas poniendo el micrófono para que las personas eyaculen odio a través de los medios.”

El colega venezolano Héctor Bujanda (“Una visión omnicomprensiva del periodismo y la democracia”) va más allá y retrata del cómo el periodismo llega a convertirse en el fiel reflejo de lo que está ocurriendo en su entorno, en su sociedad, y llega a olvidarse de sus valores que lo fundamentan: “A estas alturas parece una redundancia, pero lo vamos a repetir: a Chávez se le ama o se le odia, al proceso politico que lidera se le venera o se le maldice. Así, sin medias tintas. No existen puntos de consenso o miradas comple73 jas, los puentes se han roto y ha desaparecido el terreno de traducción permanente que debía ejercer el periodismo como institución. Ha desaparecido el periodismo que debe registrar, documentar y presentar con sentido del equilibrio los diversos disensos entre las fuerzas políticas existentes. Lo que ha surgido es un periodismo de propaganda y movilización, de denuncia fácil y de adulación. Un periodismo al servicio de los intereses políticos del chavismo y de la oposición. El periodismo se ha convertido en un arma de guerra.”

Pero no todo es irresponsabilidad en las coberturas o que los periodistas formen parte de la polarización. En Honduras Rosa Morazán (“Riesgos y desafíos para un periodismo libre”) aborda el tema de cómo la corrupción ese país hace llegar sus tentáculos hasta la prensa: “En las relaciones prensa-poder, la corrupción ha constituido un hilo delgado y frágil por medio del cual, los gobiernos, y también sectores de interés particulares, intentan cooptar a la prensa y sus periodistas bajo mecanismos de silencio o de chantaje. Este mecanismo se puede identificar de dos formas: amenazas en contra de quien efectúa labores investigativas orientadas a desnudar los nexos e hilos de la corrupción, o compra de conciencia a los reporteros, editores e incluso negociaciones con dueños de medios para evitar que salga alguna información ‘incómoda’. Aquí estamos entonces, frente al segundo cerco informativo que pone en riesgo el ejercicio de un periodismo libre.”

El periodismo no es más que el reflejo de nuestras realidades latinoamericanas, con sus crisis, defectos y beneficios. Es así cómo podemos apreciar la estrategia o la tendencia que siguen muchos políticos: ver en los profesionales de las comunicaciones la manera más fácil y audaz para capitalizar la falta de réditos que les permitan mantener el poder.

Es así como mi intervención (“Cruzando la línea: de periodistas a políticos”) planteo: “¿Es ético ese cruce de línea imaginaria de periodista a político? Es un debate apenas abierto en la historia reciente en el país. Muy pocos se atreven a llamarlo falta a la ética; en el gremio, el nivel de censura o aprobación por el paso dado por algunos de sus colegas es más por un solo factor, el “tiempo”: ¿El paso de periodistas a candidato fue inmediato o no? / Todos reconocen que el hecho de dar ese paso está dentro de los parámetros de la legalidad y que no se transgreden las leyes, al menos no las de El Salvador. / Los matices de censura o aprobación en el gremio periodístico tienen que ver con el hecho de si se está formando capital político para forjar una candidatura partidaria o para sostener su carrera de manera profesional.”

En el fondo, este libro pretende ser un punto de partida para el debate de ideas sobre y para el periodismo, que, como podemos dimensionarlo en toda su extensión, si quitamos los nombres de los países bien podríamos (me mayor o menor medida) estar hablando de nuestras propias realidades.

El periodista boliviano radicado en Suecia Carlos Decker-Molina (“Marco referencial”) detalla: “Si hubo una ironía histórica durante la guerra fría, fue la creación del espejismo definitivamente maligno de la ‘estabilidad’ y la ilusión de un mundo inamovible en el que las nuevas fichas solían encajar en uno u otro lado del tablero del ajedrez hegemónico, una partida que parecía no tener fin. / Por estas razones la guerra fría fue la primera manifestación global. Se dio en Moscú y Washington y se repitió en Managua, en Bogotá, en Estocolmo o en Pulacayo, una lejana mina de Bolivia. / Al desaparecer el muro de Berlín, desapareció ese mundo bipolar que influyó, tanto en las fábricas y talleres, como en las redacciones y las editoriales. / Al romperse la ilusión de la estabilidad, se abrió el mundo de la fragmentación. Nuestras sociedades, incluso las más ordenadas como la sueca, padecen los ramalazos de las fuerzas centrífugas. Las reacciones son diferentes en cada caso. Ya no hay parámetros ideológicos de medida, el mundo se torna policromo y los ilusos que creyeron en la victoria de uno de los mundos hegemónicos se enfrentan al rompimiento del viejo equilibrio que desmorona todo a la vez.” (...) “Los trabajos que se presentan en esta Antología nos describen una gran parte del continente latinoamericano, donde —a pesar de los términos democráticos de la vida política— los peligros son evidentes y hasta tangibles para el periodista y para el periodismo. Aparte del reto por mejorar las condiciones económicas, las condiciones de trabajo y la seguridad personal, hay otros desafíos que son más bien políticos, jurídicos y/o constitucionales.”

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viernes, 24 de octubre de 2008

Asesinan de un flechazo a diseñador gráfico en Guatemala

Reporteros sin Fronteras divulgó esta tarde un comunicado horrorizado por la forma como fue asesinado Abel Girón Morales, de 29 años y diseñador gráfico del diario guatemalteco elPeriódico. La flecha fue lanzada desde un vehículo en movimiento. El ataque ocurrió el 22 de octubre cuando Girón salía de su casa para dirigirse hacia su centro de trabajo. (foto elPeriódico)

“Queremos manifestar nuestra consternación ante este crimen de una rara crueldad, que eleva a tres el número de periodistas fallecidos por muerte violenta en Guatemala, en lo que va de año. En ninguno de los tres crímenes se ha establecido el móvil. Enviamos nuestro pésame a la familia de Abel Girón Morales y a la redacción de El Periódico. Esperamos que rápidamente se identifique, y detenga, a los autores de este asesinato. Y esperamos también conocer el móvil”, señala Reporteros sin Fronteras en el comunicado.

Según refiere elPeriódico en una nota publicada este día: “Hasta el miércoles pasado, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios no había conocido ningún ataque de esta naturaleza, refirió William González, portavoz de esa institución, quien agregó que la flecha tocó órganos vitales. Esto imposibilitó salvarle la vida a Girón Morales. “Se le otorgaron los primeros auxilios avanzados, pero no se pudo salvar”, puntualizó. (Sonia) Montes (subjefa de sección del Ministerio Público) atribuyó esta forma de muerte al sadismo con el que actúan algunos criminales, y aseguró que los autores materiales de este crimen conocían bien los movimientos y horarios de la víctima. “Estas personas son sicópatas”, dijo al indicar que el arma tocó una arteria principal. "

Girón murió cuando era trasladado hacia un centro asistencial, luego que un vecino intentara auxiliarlo tras el ataque, sustrayendo la flecha de su pecho.

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Tras arma que se usó para matar a Girón

miércoles, 22 de octubre de 2008

La libertad de prensa después del 11S

Reporteros Sin Fronteras divulgó este día su informe "Clasificación Mundial sobre Libertad de Prensa 2008". El reporte coloca a El Salvador en la posición 62 (el año anterior ocupaba el puesto 64); a escala de América, Canadá esta en el número 13 y Cuba 169 (donde la posición 173 es la última). Hay dos casos excepcionales: Nicaragua y Bolivia. En el primero RSF ha enviado esta semana una carta al presidente Daniel Ortega donde muestran su preocupación por la creciente persecución de periodistas y agresiones a la prensa, así como por "La caza de brujas contra algunas ONG y medios de comunicación privados"; en el segundo caso el informe 2008 detalla que "la caída más espectacular es la de Bolivia, que retrocede 47 puestos (115). La crisis institucional y política que mina el país ha acentuado la polarización entre medios públicos y privados, y ha expuestos a la violencia a algunos periodistas".

Este es el comunicado difundido:



Cada año pierden más puestos las democracias comprometidas en conflictos fuera de su territorio, como Estados Unidos o Israel; varios países emergentes, sobre todo en África y Caribe, garantizan cada vez mejor la libertad de los medios de comunicación.

No es la prosperidad económica, sino la paz, que garantiza la libertad de prensa. Esta es la principal enseñanza que puede sacarse de la clasificación mundial de la libertad de prensa, elaborada como todos los años por Reporteros sin Fronteras y cuya edición 2008 se hace pública el 22 de octubre. La otra conclusión que puede extraerse de esta lista, en la que una vez más ocupa los últimos puestos el "trío infernal" Turkmenistán (171), Corea del Norte (172) y Eritrea (173), es que el comportamiento de la comunidad internacional con regímenes autoritarios como Cuba (169) o China (167) no es lo suficientemente eficaz como para dar resultados.

"El mundo de después del 11 de septiembre ahora ya ha quedado claramente definido. Las grandes democracias están desestabilizadas y a la defensiva, royendo poco a poco el espacio de las libertades. Las dictaduras más poderosas económicamente reivindican su autoritarismo con arrogancia, aprovechando las divisiones en la comunidad internacional y los estragos delas guerras que se hacen en nombre de la lucha contra el terrorismo. Los tabúes religiosos y políticos cada año se imponen más en países que antes avanzaban por el camino de la libertad", ha declarado Reporteros sin Fronteras.

"En este contexto, continúa con la más absoluta impunidad el amordazamiento generalizado en los países cerrados del mundo, dirigidos por los peores predadores de la libertad de prensa, a medida que las organizaciones internacionales, como la ONU, pierden toda autoridad sobre susmiembros. Esa deriva mundial da un mayor relieve a los pequeños países económicamente débiles que, a pesar de todo, garantizan a su población el derecho a no pensar lo mismo que el gobierno, y decirlo públicamente", ha añadido la organización.

Guerra y paz
La lista elaborada, del período que va del 1 de septiembre de 2007 al 1 de septiembre de 2008,no solo pone en evidencia el preeminente lugar que ocupan los países europeos (los 20primeros puestos los ocupan países del espacio europeo, con excepción de Nueva Zelanda y Canadá), sino igualmente el muy honorable puesto de algunos países de América Central y el Caribe. En efecto, los lugares 21 y 22, Jamaica y Costa Rica, están junto Hungría (23), y apoca distancia por delante de Surinam (26) o Trinidad y Tobago (27). Estos pequeños países caribeños se clasifican mejor que Francia (35), que una vez más retrocede este año perdiendo cuatro puestos, o que España (36) e Italia (44), dos países siempre bajo los nubarrones de la violencia mafiosa o política. A Namibia (23), un gran país pacífico de África Austral que este año se coloca a la cabeza de los países africanos, por delante de Ghana (31), solo le falta unpunto para situarse en el pelotón de los veinte países mejor clasificados.

Lo que tienen en común los países del pelotón de cabeza, con inmensas disparidades económicas (la ratio entre el PIB por habitante de Islandia y Jamaica es de 1 a 10), es que están gobernados por un sistema democrático parlamentario. Y, sobre todo, que no están comprometidos en una guerra.

Pero ese no es el caso de Estados Unidos (puesto número 36 en territorio norteamericano, 119 fuera del territorio norteamericano) e Israel (46 en territorio israelí, 149 fuera de su territorio) donde, por primera vez desde 2003, los disparos del ejército mataron a un periodista palestino. La reanudación de la lucha armada ha afectado también a Georgia (120) o Níger, que desciende considerablemente (del puesto 95 en 2007 al 130 en 2008). Estos países, que sin embargo disponen de un sistema político democrático, están inmersos en conflictos de "baja" o "alta intensidad". Por eso han expuesto al peligro de los combates, o entregado a la represión, a las presas fáciles que son los periodistas. La reciente libertad provisional de Moussa Kaka, corresponsal de RFI y Reporteros sin Fronteras en Niamey, después de pasar 384 días en la cárcel, o de Sami Al-Haj, liberado del infierno de Guantánamo tras seis años de internamiento, ha venido a recordar que las guerras machacan las vidas pero también, con mucha frecuencia, las libertades.

Bajo el fuego de beligerantes o de un Estado omnipresente
A falta de solucionar sus graves problemas políticos, los países comprometidos en conflictos de gran violencia como Irak (158), Pakistán (152), Afganistán (156) o Somalia (153), siguen siendo las "zonas negras" de la prensa. Asesinatos, secuestros, detenciones arbitrarias y amenazas de muerte forman parte del lote diario de los periodistas quienes, además de verse atrapados en el fuego de los beligerantes con frecuencia son acusados de tomar partido. Cualquier excusa es buena para desembarazarse de los "molestos" o "espías", como ha ocurrido en los Territorios Palestinos (163), especialmente en Gaza, donde la situación se ha deteriorado considerablemente desde que Hamas tomó el poder. Al mismo tiempo, en Sri Lanka (165),donde sin embargo hay un gobierno elegido, la prensa tiene que enfrentarse a una violencia que con demasiada frecuencia está organizada por el Estado.

Esencialmente, los países de cola son dictaduras más o menos disfrazadas, donde algunos disidentes o periodistas reformistas consiguen abrir fisuras en el lastre en que se ven obligados a vivir. En efecto, el año olímpico en China (167) ha sido el del encarcelamiento de Hu Jia y muchos otros disidentes o periodistas, pero también una ocasión para dar algunos argumentos suplementarios a esos medios liberales que poco a poco se esfuerzan en franquear el control policial impuesto a los ciudadanos de la nueva potencia asiática. Ser periodista en Pekín o en Shanghai - y también en Irán (166), Uzbekistán (162) o Zimbabwe (151) - sigue siendo un ejercicio de alto riesgo, fuente de muchas frustraciones y de un acoso judicial permanente. Desde hace muchos años, en esa Birmania (170) que dirige una Junta xenófoba e inflexible, a los periodistas e intelectuales, incluso extranjeros, se les ve como enemigos de la Junta en el poder, y pagan por ello.

Los "infiernos inmóviles"
En el Túnez de Zine el-Abidine Ben Alí (143), la Libia de Muamar El Gadafi (160), la Bielorrusia de Alexandre Lukachenko (154), la Siria de Bachar el-Assad (159) o la Guinea Ecuatorial de Teodoro Obiang Nguema (156), la omnipresencia del retrato del Jefe del Estado en las calles, yen las portadas de los periódicos, debería bastar para convencer a los escépticos de la falta de libertad de prensa. Otras dictaduras no practican el culto a la personalidad, pero el horror es el mismo. Así, en Laos (164) o Arabia Saudita (161), no es posible nada que no esté en la línea de las autoridades.

Finalmente, Corea del Norte y Turkmenistán continúan siendo esos "infiernos inmóviles" donde se mantiene a la población cortada del resto del mundo, bajo el peso de una propaganda de otros tiempos. Mientras que en Eritrea (173), que cierra la marcha por segundo año consecutivo, el presidente Issaías Afeworki y su pequeño clan de nacionalistas paranoicos siguen gestionando el país más joven de África como una inmensa colonia penitenciaria a cielo abierto.

La comunidad internacional, y especialmente la Unión Europea, repite a porfía que la única solución sigue siendo "el diálogo". Manifiestamente sin mucho éxito; hasta el punto de que los gobiernos autoritarios podrán seguir ignorando sus recriminaciones sin arriesgarse a nada más que el descontento, sin consecuencias, de unos pocos diplomáticos.

Los peligros de la corrupción y los odios políticos
La otra enfermedad que corroe a las democracias, y les hace perder terreno en esta clasificación, es la corrupción. El mal ejemplo de Bulgaria (59), siempre farolillo rojo de Europa, recuerda que el sufragio universal, el pluralismo de los medios de comunicación y unas cuantas garantías constitucionales, no son criterio suficiente para hablar válidamente de libertad de prensa. Hace falta también que el clima sea favorable a la circulación de la información y a la expresión de opiniones. Las tensiones sociales y políticas en Perú (108) o Kenya (97), la politización de los medios, como ocurre en Magadascar (94) o Bolivia (115), y también la violencia que padecen los periodistas de investigación en Brasil (82), son ejemplos de ese veneno que gangrena las democracias emergentes. Y es un hecho que quienes infringen la ley para enriquecerse y castigan a los periodistas "demasiado curiosos" amparados en la mayor impunidad, son una plaga que mantiene a varios "grandes países" en posiciones vergonzosas (Nigeria ocupa el puesto 131, México el 140 e India el 118).

Y, además, es que algunos de esos pretendidos "grandes países" se comportan deliberadamente de forma brutal, injusta o simplemente preocupante. Como Venezuela (113),donde la personalidad y los ucases del presidente Hugo Chávez resultan a veces avasalladores, la Rusia del dúo Putin-Medvedev (141) exige un control estricto de los medios, tanto públicos como de la oposición. Igual que Anna Politkovskaya, todos los años hay periodistas que caen frente a los disparos de "desconocidos", que con frecuencia están muy próximos a los servicios de seguridad dirigidos por el Kremlin.

Resistencia de los tabúes
En el "vientre blandengue" de la clasificación se encuentran también países que oscilan entre represión y liberalización, donde los tabúes continúan siendo inviolables o existen leyes de prensa que pertenecen a otros tiempos. Así por ejemplo en Gabón (110), Camerún (129),Marruecos (122), Omán (123), Camboya (126), Jordania (128) o Malasia (132), está absolutamente prohibido hablar de la persona presidencial o real, su entorno y sus eventuales infamias. Legislaciones liberticidas en Senegal (86) o Argelia (121) envían frecuentemente a periodistas a la cárcel, violando las normas democráticas recomendadas por la ONU.

También la represión de Internet es un factor revelador de esos tenaces tabúes. En Egipto(146), unas manifestaciones convocadas desde Internet agitaron la capital e inquietaron al gobierno, que ahora considera que cada internauta es un peligro potencial para el país. El uso del filtrado cada año es mayor, y los Estados más represivos no dudan en encarcelar a los bloggers. Si China continua encabezando el palmarés de los "agujeros negros de la Web", con un considerable despliegue de medios técnicos para controlar a los internautas, Siria (159) se ha convertido en campeona regional de la ciberrepresión. Allí la vigilancia es tan intensa que tras publicar la menor crítica, la detención es solo cuestión de tiempo.

Tan solo unos pocos países han hecho progresos. Así, Líbano (66) se ha hecho con un puesto lógico tras el fin de los atentados de los últimos años, dirigidos a periodistas influyentes; mientras que Haití (73) continúa su lenta remontada, lo mismo que Argentina (68) y las Maldivas (104). En cambio, se ha atascado la transición democrática en Mauritania (105), impidiendo que el país continúe su progreso. Mientras que en Tchad (133) y Sudán (135), los escasos logros de los últimos años se han visto barridos por la instauración, de un día para otro, de la censura.

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Zoom sobre... las Américas
Estados Unidos gana doce puestos y se clasifica en el número 36. La puesta en libertad del camarógrafo de Al-Jazira Sami Al-Haj, tras seis años detenido en la base militar de Guantánamo Bay, ha contribuido a ese cambio. Sin embargo, el secreto de las fuentes sigue amenazado por los tribunales federales a falta de una "ley escudo", aunque en los últimos meses han disminuido los casos de periodistas citados por la justicia o forzados a revelar sus fuentes, y a ninguno de ellos le han enviado a la cárcel. Sin embargo, un año más tarde se mantiene la impunidad en el asesinato de Chauncey Bailey, redactor jefe del semanario Oakland Post de California, al que mataron el 2 de agosto de 2007. El estancamiento de la investigación en conflictos locales de intereses, y la falta de intervención de la justicia federal, explican también que Estados Unidos no haya conseguido mejor clasificación. También se han tenido en cuenta las numerosas detenciones de periodistas durante las convenciones, demócrata y republicana.

La caída más espectacular es la de Bolivia, que retrocede 47 puestos (115). La crisis institucional y política que mina el país ha acentuado la polarización entre medios públicos y privados, y ha expuestos a la violencia a algunos periodistas, estigmatizados por sus presuntas relaciones con el gobierno o la oposición. La prensa pública ha tenido un muerto. Al contrario que el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela (113), el de Evo Morales ha intentado sin embargo, a través de sus ofertas de diálogo con la oposición, atenuar esa "guerra mediática".

Perú (108) va en cabeza de las agresiones, pero esa violencia sigue siendo menor que en Colombia (126) y México (140), donde grupos armados y narcotraficantes amenazan la supervivencia de la prensa en algunas regiones. Es verdad que el número de muertos ha disminuido en estos dos países, pero al precio de un aumento de las salidas hacia el exilio. Finalmente, los pocos signos de apertura del gobierno de Raúl Castro en Cuba (último del continente, 169) no han modificado en nada la situación de los derechos humanos. Veintitrés periodistas disidentes continúan encarcelados, y la libertad de prensa sigue siendo inexistente.

A Jamaica (21) y Trinidad y Tobago (27) se les ha unido, en lo alto de la clasificación, Surinam(26), que ha hecho su entrada este año junto con Guyana (88). Las tensiones entre el gobierno del presidente Bharrat Jagdeo y el monopolio estatal de la radio explican la peor clasificación de la última. Haití prosigue su lenta remontada (73) y Argentina consigue clasificarse mejor(68), mientras que Brasil (82) se encuentra estancado a causa de algunos casos graves de violencia contra la prensa.

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